El Discurso del
Rey (The King's Speech): hablar no siempre es fácil.
Nadie es perfecto. Todos somos igualmente humanos, y aquellos de los
que se dice tienen “sangre azul”, realmente es tan roja como la
suya o la mía. Cada uno tiene sus virtudes y sus defectos...
Sinopsis: Tras
la muerte de su exigente padre, el Rey Jorge V
(Michael Gambon), y la
forzosa abdicación de su hermano el Rey Eduardo VIII
(Guy Pearce), George
llegará a ser también coronado: el Rey Jorge VI
(Colin Firth). La vida
de un príncipe, y más aún la de un rey, está llena de discursos
al pueblo, labor dificultosa cuando se tiene un problema de
tartamudez. Para superarlo, el rey contará con la ayuda de un
profesional con una metodología un tanto peculiar...
Basada en la historia real del
Duque de York, y documentado directamente gracias al hijo de Lionel
Logue, Tom Hooper
(Los Miserables)
dirige esta interesante producción. Pocas veces hemos visto retratar
a un monarca desde un punto de vista tan “imperfecto”.
Respecto al elenco elegido para
tan comprometida tarea, sencillamente decir que es genial, en
general. A la cabeza nos encontramos con el británico
y polivalente Colin
Firth (Un
hombre soltero, El diario de Bridget Jones, La joven de la perla...),
llevando sobre sí el peso de la responsabilidad y la tartamudez del
Duque de York y posterior rey Jorge VI. A su lado, por una parte su
esposa, la reina Isabel (madre de la futura reina Isabel II y su
hermana Margarita), interpretada por una comedida Elena
Bonham Carter (Big
Fish, El club de la lucha, Sombras tenebrosas...),
que cumple a la perfección son su papel de consorte. Por otro lado,
el profesional que ayuda al rey con su problema, el actor y logopeda
Lionel Logue, encarnado por un brillante Geoffrey Rush
(Piratas del Caribe, El
sastre de Panamá...),
que conseguirá, desde arracarnos más de una cálida sonrisa, hasta
hacernos sentir como un súbdito más, que educada (y un poco
tímidamente) se encontrara frente a un rey.
Otros
nombres que encontraremos serán los de Guy
Pearce
(Memento,
Dos hermanos),
Michael
Gambon
(Harry
Potter, El cuarteto)
o Jennifer
Ehle
(Cuestión
de honor, La noche más oscura);
todos ellos defendiendo sus papeles más que convincentemente.
Dentro del apartado técnico de la película, cabe destacar el
trabajo de la sección de vestuario y maquillaje (una de las muchas
nominaciones a los Oscars a las que optó), transportándonos a los
últimos años de la década de los 20 y empezando los 30. Junto a
ellos, el apartado de fotografía, que contribuye enormemente a la
acentuación de la intensidad dramática de cada escena.
Musicalmente,
Alexandre
Desplat
(Casanova,
Syriana, El árbol de la vida, Argo)
destaca con su habitual capacidad para ambientar la escena y el
momento en que se desarrolla el film casi imperceptiblemente, pero
con un resultado más que óptimo.
Un film que recuerda un poco a las producciones de años atrás,
reflejando un momento histórico único y personal; con una sutil
lectura de autosuperación que nos anima a seguir adelante en los
momentos más difíciles de nuestras vidas. Una película para
recordar.

Para mi es una obra maestra!!
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