jueves, 30 de enero de 2014

Jobs

jOBS: una breve historia sin fin


   Steve Jobs llegó a convertirse en alguien casi mítico, un hombre de apariencia inalcanzable, con una mente prodigiosa y un hacer más que rentable. ¿Es éste realmente un biopic sobre el genio de la manzanita? Faltó tiempo para averiguarlo...


   Sinopsis: Ésta es la historia de un hombre considerado como uno de los "genios" del siglo XX, un visionario de la tecnología y su rentabilidad, un hombre que consiguió crear un imperio en plena era democrática: Apple.


   No es la primera película que intenta reflejar lo que fue el origen de la compañía de la "manzanita", puesto que ya Piratas Silicon Valley (Martyn Burke, 1999) lo había hecho años atrás (y además óptimamente). En este caso, el encargado de hacerlo ha sido Joshua Michael Stern (El libro mágico), al que podría casi felicitar por ello (teniendo en cuenta su corta experiencia), y en base al guión escrito por Matt Whiteley, novel (y se nota), que pareciera inconcluso o falto de recursos o tiempo para llevarlo hasta un punto y final. No es que tuviera que finalizarlo con su muerte, pero al menos haber llegado hasta el iPhone (teniendo en cuenta los predecesores cinematográficos y el momento de realización de esta última película).


   Respecto al elenco elegido para esta ocasión, obviamente tenemos que hablar de Ashton Kutcher (Adivina quién, Noche de fin de año) interpretando a Jobs de manera bastante acertada y próxima a lo que debió de ser él. Pero no es el único, ya que me gustaría señalar la buena interpretación que Josh Gad (Amor y otras drogas, Los becarios) hace de Steve Wozniak, como el hombre reservado y "en segundo plano" que siempre hemos conocido. Junto a ellos, otros rostros conocidos como Dermot Mulroney, Matthew Modine o Ron Eldard, en su línea pero de los que no podríamos tampoco hablar mal.

   Técnicamente no hay demasiado que destacar de la película. Quizás su montaje, dinámico, ameno, aunque con algunos saltos temporales justificados por el guión.

   Musicalmente nos encontramos con una mezcla de recursos, entre música creada para la ocasión por John Debney (Sin City, Iron Man 2) y otra de la época en que transcurre la historia.

   Un acercamiento a la figura de Steve Jobs, a sus peculiaridades, a la "humilde" fundación de una gran empresa... pero sin fin.


viernes, 17 de enero de 2014

Todo un hombre


Todo un hombre”: cambiando los esquemas.

    A veces llegan cambios necesarios a nuestras vidas que no estamos preparados o no queremos aceptar; pero nunca debemos olvidar que de los errores se aprende...

    Sinopsis: Alex acaba de salir involuntariamente de una relación que lo anulaba; pero el amor es a veces así de ciego... Es hora de un cambio en su vida, y para eso tendrá que empezar por sí mismo: deberá “hacerse un hombre”...

    Se trata de una producción alemana dirigida por Matthias Schweighöfer (Schlussmacher) en la que fue su primera incursión en el ámbito de la realización, de la cual sale bastante airoso teniendo en cuenta su inexperiencia. Además de dirigirla, también la protagoniza, campo en el que sí que tiene más experiencia (Das wilde Leben, Valkiria), si bien tampoco es que sea nada extraordinario.

    Siguiendo con los intérpretes de este film alemán, cabe destacar también la actuación de Sibel Kekilli (Die Fremde, Juego de tronos) en el papel de Nele, uno de los personajes más convincentes del film, junto con el de Mavie Hörbiger (El reino del anillo, El poeta), quien llega a resultar realmente impertinente, y el simpático Elyas M'Barek (Cazadores de sombras, El médico).

    Respecto al guión, si bien no resulta nada extraordinario en lo que a originalidad se refiere, sí que resulta interesante la manera de tratarlo desde un punto cómico, con un montaje dinámico y divertido, que mezcla lo que para él debería ser y lo que realmente es.

     Musicalmente, tampoco es nada excepcional el trabajo que Peter Horn y Andrej Melita ( Las fieras F. C.), pero no obstante cumple su función óptimamente.

      En los últimos tiempos abundan en nuestras televisiones (especialmente los fines de semana) muchas películas alemanas, que me atrevería a categorizar como de “Serie B” (películas realizadas por lo general con un bajo presupuesto y actores no demasiado conocidos; aunque también dicho término puede ser utilizado con cierto significado “despectivo” para filmes de calidad mediocre en el conjunto de sus elementos). Estas películas alemanas nos acercan un poco a la interpretación alemana, que tiene sus propias peculiaridades (menor naturalidad y un poco más “fría” que la del cine español o el norteamericano, por ejemplo).

    No obstante, y aunque esta película comparte buena parte de las características generales de dichos filmes alemanes, ésta se presenta como una simpática comedia en la que no falta el elemento reflexivo.

    Una película para conocer algo del cine alemán actual, sus actores y su forma de ver ciertos aspectos de la vida. Si busca algo simpático y entretenido, ésta podría ser una opción. Si busca “arte cinematográfico”, mejor busque otra opción...


jueves, 9 de enero de 2014

Cuentos de Terramar


Cuentos de Terramar”: para niños y no tan niños

    Durante algún tiempo me resistí a verla, ya que el “anime” no era precisamente un género de mi predilección; pero viéndola como un film convencional (con su guión, actores, fotografía...) ha llegado a dejar cierta huella en mí y a cambiar mi concepto acerca de este género.

    Sinopsis: Algo oscuro se cierne sobre el reino de Terramar, algo que lo está deteriorando. Por ello, dispuesto a averiguar qué sucede, el archimago Gavilán se aventura en un viaje en el que conocerá al joven príncipe Arren, cuyos poderes serán del interés del malvado Cob...

    Producida por el conocido Studio Ghibli (La princesa Mononoke, El viaje de Chihiro) y dirigida por Goro Miyazaki en su primera gran incursión en el mundo, nos llega una historia con un interesante mensaje ecológico disfrazado en un mundo de fantasía.

    Respecto al guión, se trata de un tema actual y vigente, que se nos muestra de una manera que tanto a niños como a adultos atraerá, tanto por la manera de tratarlo, como por los personajes que lo desarrollan y sus diálogos. Estos personajes, al margen de su carácter místico (magos, archimagos, príncipes...), resultan verosímiles en sus “interpretaciones”, llevando a nuestro cerebro a asimilarlos como actores reales con los que podríamos asociarlos.

    El diseño gráfico no se corresponde con el del concepto del “anime” (estilo de animación de origen japonés) que mucha gente asocia como salido de comics modernos (más cercanos al “manga”), sino más bien con un tratamiento suave de los personajes que bien podrían recordarnos a los dibujos animados japoneses de los años ochenta (como Heidi o Marco), lo cual (en mi quizás “ignorante” opinión) facilita al espectador no familiarizado con este tipo de películas su visionado por ese punto de retorno a nuestra más tierna infancia, que termina con la total inmersión en lo que se está viendo.

    Añadir en este punto, el tratamiento fotográfico de paisajes, planos y “movimientos de cámara” que aquí apreciamos, y que le dan ese aspecto cinematográfico del que hablaba antes.

    Musicalmente, Tamiya Terashima nos presenta una banda sonora adecuada a la historia que se narra, con sus momentos de acción, aventura, misterio y ternura, entendiendo siempre la diferencia cultural que existe entre oriente y occidente.
 
    Una opción interesante para ver en familia y realizar luego una lectura de los mensajes que en ella podemos encontrar y descifrar. Una pista: en nuestra mano está no dejar perder nuestro mundo...