A lo largo de nuestras vidas cometemos muchos errores, algunos de los
cuales ni somos conscientes de haberlos cometido. ¿Qué pasaría si
nuestro descanso eterno, nuestro “más allá”, dependiera del
reconocimiento y enmiendo de dichos errores?
Sinopsis: El
alma de un joven llega al purgatorio, pero no se le permite entrar.
Un niño le comunica que para poder continuar el “viaje” debe
enmendar su gran error, y para ello será reenviado a la Tierra en el
cuerpo de un adolescente que ha intentado suicidarse, y del que
además deberá averiguar cuál fue su “pecado”...
Basada en la novela homónima de
Eto Mori,
y dirigida por Keiichi Hara
(El verano de Coo, Shin-Chan en la isla del tesoro),
nos llegaba hace unos años esta producción que, si bien pudiera
parecer una historia para adolescentes, no debemos olvidar
que su
novela original está
dirigida a adultos.
El eje principal gira en torno a
la familia, la soledad y el autoconocimiento, en medio de una
compleja trama que está llena de emociones enfrentadas. Rabia,
impotencia, amistad, humor... reales como la vida misma; y
que difícilmente le dejarán indiferente.
El gran logro del guión está en
la capacidad de “enganche” que tiene en el espectador, llevándolo
por un camino progresivo en el que el cerebro intenta dilucidar cómo
puede terminar la historia (es decir, intentando averiguar cuál fue
su gran “pecado”); es
decir, deja que el espectador pueda ir dilucidando sus propias
conclusiones a partir de los hechos que acontecen (algo que como
espectador agradezco...).
En cuanto al aspecto gráfico, a
pesar de ser un film de animación, nos encontramos con un diseño
moderno y dinámico que hace “olvidar” que no se trata de actores
reales, a lo cual contribuye aún más la capacidad expresiva y
emocional de los rostros,
unidas a las voces de doblaje (el cual tuve la ocasión de disfrutar
en versión original).
Musicalmente no es algo
excepcional aunque sí que está correctamente defendida, ambientando
los planos generales y confiriendo la intensidad dramática que cada
momento necesita (incluso en los que el silencio es el gran
protagonista). El responsable de dicha labor fue Kô
Ohtani (Gamera: el
guardián del universo, Sakura saku).
Una película interesante para
aquellos que quieran continuar adentrándose (o tomar contacto) con
el anime (la
cual recomiendo, si se puede, disfrutar en VOS -Versión Original
Subtitulada-). Una historia para la autorreflexión sobre el tiempo
que estamos en “este mundo”...

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