"El
Juez": reconectando.
En ocasiones las vicisitudes de la vida nos llevan por derroteros a
los que no esperábamos llegar o regresar, planteándonos "dudas
razonables" y conflictos personales que hemos de dirimir a
través de una profunda autorreflexión.
Sinopsis: Un
renombrado abogado vuelve a su ciudad natal para defender a un
sospechoso de homicidio con el que nunca ha mantenido precisamente
una buena relación: su padre. Ello le llevará no sólo a reconectar
con su familia y sus orígenes, sino consigo mismo.
Dirigida por David
Dobkin (De
boda en boda, Los rebeldes de Shangai...),
llega esta interesante historia de conflicto familiar y misterio,
saliéndose (muy positivamente) de su línea cómica. Cierto es que
como guionista y director humorístico no lo ha hecho nada mal,
creando comedias quasi
absurdas pero con una base detrás; y es precisamente esa base la que
da pie al desarrollo de un film magnético como lo es esta película.
En el aspecto visual debemos
mencionar el nombre de Janusz Kaminski
(Salvar al soldado Ryan, Munich... y
un larguísimo etcétera), director de fotografía habitual de Steven
Spielberg, no decepciona, creando una atmósfera única para las
situaciones y emociones que se despliegan y, especialmente,
envolvente, contribuyendo de sobremanera a ese halo de
misterio-intriga en el que se basa el film.
Respecto al elenco que la
protagoniza, por supuesto, destacar al grandísimo Robert
Duvall (Phenomenon, Un
día de furia, El Padrino...),
con un personaje al confiere verosimilitud, credibilidad, y una
profundidad que difícilmente otro actor pudiera haber conseguido.
Junto a él, un Robert Downey Jr.
(El solista, Sherlock Holmes, Chaplin...)
al que parece que de vez en cuando le gusta "aparcar" los
papeles más comerciales para dar luz a interpretaciones como las
referenciadas y ésta misma, donde deja asomar su profundidad
interpretativa y su capacidad expresiva.
Pero encontramos también nombres
como los de Vincent D'Onofrio
(La chaqueta metálica),
Billy Bob Thornton
(El hombre que nunca estuvo allí, etc.)
o Balthazar Getty
(El señor de las moscas),
todos ellos en papeles secundarios a los que confieren un nivel
superior que se manifiesta en el desprecio, asco, pena o rabia que
pueden llegar a hacer sentir en el espectador.
En el apartado musical
tampoco yerra la elección
de Thomas Newman
(Camino a la perdición, ¿Conoces a Joe Black?, etc, etc...)
como buen maestro de creador de atmósferas y ambientación,
reforzando el trabajo visual de Kaminski
contribuyendo de sobremanera a lograr el resultado necesario en la
película para que el espectador se mantenga a la expectativa de los
acontecimientos.
Una película para ver sin
prisas, relajado; para dejarse envolver por su atmósfera y
"entrometerse" en la historia; para participar de la
investigación y elucubrar posibles hipótesis sobre los hechos que
se discuten. No espere un "peliculón"
(que bien podría serlo, dependiendo de con qué se le compare),
pero tampoco le decepcionará.

No hay comentarios:
Publicar un comentario