jueves, 15 de agosto de 2013

World War Z


Guerra Mundial Z (“World War Z”): muchos más de los que pensamos...


Su número crece a una velocidad vertiginosa, se convierten rápidamente, no les gusta que dañen a los suyos, y les atrae los ruidos fuertes... De esos he visto yo en todos los barrios.


Sinopsis:

De repente, el mundo se ve afectado por los zombis o “no-muertos”.Una vez mordido, la conversión es inmediata, y ningún rincón del planeta escapa a esta plaga. ¿El origen de esta letal “infección”? Es lo que Gerry Lane (Brad Pitt) intentará averiguar en busca de una posible solución. ¿La motivación para emprender tal acción? Mantener a su familia a salvo lejos de tierra firme. Hay una posible solución temporal al problema, pero requiere de ciertos sacrificios...

Con esta idea ha aparecido en nuestras pantallas Guerra Mundial Z, película de acción con ciertos componentes de ciencia-ficción dirigida por Marc Foster, realizador conocido por films de tan diversa temática como 007: Quantum of Solace, Descubriendo Nunca Jamás o Monter's Ball, entre otras. Ello nos sirve para “justificar” la no excepcionalidad de la película. Bastante bien realizada en conjunto, pero tampoco como para organizar un espectáculo pirotécnico en torno a ella.

Protagonizada por Brad Pitt (creo que sobran las referencias a este conocidísimo actor), quien hace algún tiempo nos había empezado a acostumbrar a un tipo de papeles donde primaban sus dotes interpretativas (a menudo aparentemente mermadas en pro de su cara bonita y/o de su cuerpo), si bien sale bien airoso de este trance, tampoco supone ninguna novedad en su trayectoria.
Estará acompañado por una prácticamente inexpresiva Mireille Enos (Brigada de Élite y la afamada serie The Killing) en el papel de su esposa, y una sufrida Daniella Kertesz, a mi humilde parecer, la revelación del film (teniendo en cuenta su breve trayectoria profesional), interpretando a una soldado herida que acompañará a Pitt en tan complicada búsqueda de la solución.

El guión (basado en la novela homónima de Max Brooks) merece una mención aparte, ya que quizás sea uno de los pocos elementos a destacar en este film. Sí, es una película de zombies, que últimamente parecen estar tan de moda y dan que pensar que realmente nos comienzan a dominar desde las sombras... Pero tratado desde un punto de vista más científico (tiempo de conversión, forma de transmisión, alternativas para su control o para sobrevivir a ellos, formas de actuación...).

El trabajo de los departamentos de fotografía y montaje resulta un tanto ambiguo ya que, si bien realizan un buen trabajo con la imagen en muchos momentos (por su detallismo, su orden...) en el momento inicial de la película nos deja “descolocados” con un montaje excesivamente rápido y agotador en el que no se distinguen los elementos mostrados.

Musicalmente, Marco Beltrami también nos desconcierta. No es un mal trabajo, ya que la tensión del film es bastante bien mantenida (quizás sea precisamente esa tensión el rasgo principal del film), pero es un trabajo musical que podría utilizar en cualquier otra película de acción o temática similar (por ejemplo, si utilizáramos esa misma banda sonora para Iron Man, encontraríamos donde colocar cada tema sin problema alguno). Además, el tema de los créditos finales (los denominados End Titles) resulta un islote en este archipiélago musical, que no encaja con el resto de lo escuchado y tan siquiera pareciera tener una relación emocional con el film. Un punto y aparte.

Así pues, si le apetece pasar un ratito a la fresca del aire acondicionado del cine en estos duros días de calor, no es una mala alternativa. Guerra Mundial Z al menos le entretendrá...

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