“Bienvenidos
al Fin del Mundo”: hijos de la Gran Bretaña...
Sinopsis: Un
grupo de adolescentes se proponen cumplir con la milla dorada de los
pubs de su localidad,visita que deberá ir acompañada de la pinta de
rigor. El final de esa milla lo marca el pub más codiciado por
ellos: El Fin del Mundo. Pero no pudieron finalizar dicha misión. 20
años después, lo volverán a intentar...
Dirigida y co-escrita (junto con
Simon Pegg)
por Edgar Wright
(Arma Fatal, Zombies Party,
Scott Pilgrim contra el
mundo), llega esta
comedia británica de tintes algo fantásticos que se traduce en una
película algo extraña y alocada en la que llega un momento en que
el cerebro no sabe qué pensar, o si tan siquiera pensar. Uno de esos
guiones a los que el binomio Pegg
– Wright nos tiene
acostumbrados (recomiendo Arma
Fatal para
introducirse en su “forma de ver la tranquila vida inglesa”).
La idea es sin duda original,
tanto que uno se llega a plantear el que quizás debería haberles
acompañado también con las pintas correspondientes... (1 pinta de
cerveza= casi medio litro del dorado líquido).
El elenco elegido para tal
ocasión no podría haber sido más acertado. Actores británicos
actuales de la talla de
Nick Frost
(Radio encubierta, Paul, Attack the block), Martin
Freeman (El Hobbit,
Sherlock (tv)), Bill
Nighy (Love Actually,
Radio encubierta), Rosamund Pike
(Ira de Titanes, Jack Reacher)
o el mismo Simon
Pegg (Paul, Arma
Fatal, Misión Imposible (3
y 4) ),
con interpretaciones muy acertadas respecto al tipo de hombre al que
representan; y con un cameo (aparición momentánea y/o puntual de un
personaje famoso) de excepción: Pierce Brosnan
(Bond, James Bond...).
La música es el resultado de la
segunda gran incursión en el cine de Steven Price
(Attack the block),
nada excepcional o sorprendente, pero acorde a la trama y a lo que se
puede esperar de un film como este.
Una extraña película, en cuyos
diálogos encontraremos gran parte de su valor, junto a las
interpretaciones de aquellos que los pronuncian.
Si no tiene nada mejor que ver, o
quiere desconectar del mundo real, seguro que este film le sacará de
sus pensamientos más rutinarios. Una buena manera de desalienar el
cerebro.


