miércoles, 5 de marzo de 2014

Lego


Lego, la película”: ¡Todo es fabuloso!

    A medida que crecemos nuestra imaginación mengua en pos de lo racional y lo “correcto”; buscamos la perfección frente a la creatividad, y nos olvidamos que una vez fuimos niños que soñaron, imaginaron, crearon mundos imposibles de colores maravillosos...

    Sinopsis: Emmet siempre ha hecho lo correcto, siguiendo las normas del manual, lo cual lo ha hecho un ciudadano más. Pero todo cambia cuando se da cuenta de que no es especial... o quizás sí que lo sea. Ahora deberá hacer lo posible por evitar que el mal desaparezca su mundo.

    Dirigida por Phil Lord y Christopher Miller (Lluvia de albóndigas, Infiltrados en clase) nos llega esta película de animación que, si bien en un primer momento podría pensarse que está pensada para el público infantil, tras verla uno se da cuenta de que más bien lo está para los adultos. Ambos directores participaron junto con Dan y Kevin Hageman (Hotel Transilvania) en la escritura de un guión lleno de mensajes subliminales y “derechazos directos” sobre el trabajo en equipo, la alienación social y política del mundo actual, y la pérdida de la infancia, de su imaginación y su creatividad al madurar hacia la adultez. Un guión con ciertos guiños que sólo aquéllos que pasamos ya de cierta edad podremos reconocer y entender, como los que hace a determinados personajes de la animación o de otros filmes como El Señor de los Anillos o Batman.

    Aún con el doblaje a nuestro idioma de por medio, intuimos la presencia de ciertos actores o actrices tras las voces de estas “figuritas”; si bien, sea posiblemente más interesante (para quien los pueda reconocer) escuchar sus voces en la versión original.Es el caso de, por ejemplo, Will Ferrel (Patinazo a la gloria, Hermanos por pelotas) quien ya prestara su voz a Megamind; o Morgan Freeman (Seven, Batman Begins, Invictus) narrador de la más reciente versión cinematográfica de La Guerra de los mundos.

    Al frente de la cuestión musical encontramos a Mark Mothersbaug (Academia Rushmore, Life Aquatic, Lluvia de albóndigas), quien consigue una más que correcta relación entre la música y la trama que se desarrolla, con sus momentos de acción y de tensión. (* Cuidado con la canción principal: puede llegar a ser demasiado pegadiza).

    Pero si hay un aspecto a destacar en este film ése es el relacionado con la fotografía y montaje. La cinematografía corre a cuenta de Barry Peterson (Zoolander, Jumper) y Pablo Plaisted (quien trabajara en el departamento de animación de Happy Feet y La brújula dorada), con unos planos originales, dinámicos y que facilitan la inmersión del espectador en la trama. Junto a ellos los responsables de la edición de todo este material, David Barrows y Chris McKay, con un trabajo destacable en lo que a transiciones de escenas y situaciones se refiere.

    Una película amena, entretenida, con tantos mensajes que será difícil que no pueda autoaplicarse alguno de ellos en su vida cotidiana. Podrá llevar a los niños si quiere, o podrá llevarse a sí mismo y recuperar un poco del que una vez fue...

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