viernes, 29 de agosto de 2014

Guardianes de la Galaxia






Guardianes de la Galaxia”: buen trabajo de equipo.

    “La unión hace la fuerza”, “Ten cerca a tus amigos, pero a tus enemigos más”, “Amigo es aquél que está en las buenas, y en las malas también”... Queda claro que “hay que tener amigos hasta en el infierno”, y más aún cuando una fuerza maligna hace peligrar la existencia.

    Sinopsis: Un joven aventurero encuentra casualmente una extraña esfera que resulta ser un codiciado “orbe” , con el que un cazarrecompensas y un villano intentan hacerse con intenciones muy distintas. Una vez descubierto su poder, sus esfuerzos se centrarán en evitar que caiga en malas manos, y para ello deberá contar con un complicado equipo de acción que deberán dejar de lado sus diferencias para luchar por un objetivo común...

    Basada en los cómics de Marvel de título homónimo, parte del equipo moderno creado en 2008 por Dan Abnett y Andy Lanning (el equipo original tenía su origen en 1969). A la cabeza del proyecto encontramos a su director, James Gunn (Super) en el que es su segundo largometraje cinematográfico, y del que podríamos decir que se aprecia una excepcional mejora con respecto a su creación anterior. Un trabajo de realización que aprueba con buena nota en todas las “asignaturas” de las que se compone un film.

    Cabe destacar del guión (obra de James Gunn y Nicole Perlman) las intencionadas referencias a Star Wars (y a Han Solo y su Halcón Milenario más concretamente) y a todos aquellos personajes de la literatura y el cine cuya nave, navío o vehículo es más que una simple máquina.

    Con respecto a la fotografía, hemos de aplaudir el respeto hacia la estética de los cómics, facilitando la “lectura” de las imágenes como si se trataran de viñetas, incluso no habiendo leído ninguno de ellos.

    En lo que a sus protagonistas se refiere (colaboraciones de grandes nombres como Glenn Close, John C. Reilly, Benicio del Toro, etc., aparte) se dificulta un poco por el doblaje el valorar las interpretaciones de aquellos que se ven “ocultados” por la tecnología, si bien uno se arriesga a dilucidar y felicitar un buen resultado. Es el caso de un, en algunos momentos identificable, Bradley Cooper (Resacón en las Vegas, La gran estafa americana...), Michael Rooker (Jumper, Super) o Vin Diesel (Fast & Furious, xXx, Riddick...), a quien agradecemos la “elocuencia” de su papel. Por otro lado, sí que vemos e identificamos a Zoe Saldana (Avatar, Star Trek), en el “mismo” personaje de siempre y con la “misma” calidad interpretativa (es decir, poco destacable), a Dave Bautista (House of the Rising Sun, Riddick), bastante bien teniendo en cuenta su amplia experiencia en la WWF, y un sorprendente Chris Pratt (Wanted – Se busca, Zero Dark Thirty: la noche más oscura...), al que hay que felicitar por su madurez interpretativa y la consecuente credibilidad de su personaje.

    En el apartado musical, he de elogiar también el trabajo de Tyler Bates (300, Watchmen...), tanto en el aspecto “recopilatorio” de éxitos de los 70's y 80's y su adecuación a las distintas escenas en que suenan (prestando un poco de atención a las letras si se conocen), como en los temas de creación propia del film, logrando un perfecto equilibrio emocional en los momentos en que lo requiere.

    Una película excepcional (dado el panorama actual en este ámbito), sorprendente y amena, incluso para aquellos no demasiado familiarizados con el género.

domingo, 10 de agosto de 2014

Eva



Eva”: la esencia de la niñez.

    Así como los instrumentos buscaban en su época acercar su sonido lo más posible al de la voz humana (imitarla), la ciencia persigue hoy lo mismo pero con el ser humano en sí: “recrear” su cuerpo, su capacidad de razonamiento y pensamiento, y todo aquello que lo hace ser lo que es.

    Sinopsis: En un futuro en el que máquinas y humanos conviven en casi perfecta simbiosis, Álex, un reputado ingeniero cibernético, regresa a la Facultad de Robótica para poner el broche final a uno de sus proyectos más ambiciosos: un niño robot. Su labor: configurar su núcleo para que sea conductualmente un niño.


    Dirigida por Kike Maíllo en el que ha sido su primer largometraje como director, y en base al guión original escrito por Cristina Clemente, Martí Roca y Aintza Serra (también para los tres su primer guión de largometraje), llegaba hace unos años esta película española de ciencia ficción, de la que cabe decir que es una apuesta interesante del nuevo cine nacional, y realizada con muy buen resultado.

    Aunque la historia y lo que trasciende tras ella sean el principal atractivo de la película, el aspecto visual juega un papel importante, tanto en lo que a iluminación y fotografía se refiere, como a los efectos especiales e infografía. En un primer momento podría resultar algo "ornamentado", pero podríamos considerarlo justificado dado el ambiente general de la película y la abstracción de los conceptos que se manejan.

    Con respecto al elenco, cada uno de los actores elegidos interpreta a la perfección su papel. Daniel Brühl (Rush, Goodbye Lenin...), en su línea, no decepciona, con una interpretación natural y muy creíble. Marta Etura (Mientras duermes, Lo imposible) y Alberto Amman (Lope de Vega, Celda 211) , no sorprenden, pero su identificación con sus personajes es bastante acertada. En el caso de Lluís Homar (Los ojos de Julia, No tengas miedo), si bien tiene un breve papel, dada la complejidad expresiva del mismo, hemos de reconocerle una más que aceptable interpretación. Y, por último, Claudia Vega (Zipi y Zape y el club de la canica) defiende el personaje de Eva como una profesional, más aún teniendo en cuenta que se trata de su primer largometraje.

    En el apartado musical, del trabajo de Evgueni y Sacha Galperine (Los infieles, Malavita) destacaría su sincronización emocional con la imagen, ya sea en los momentos más abstractos como en los más humanos, dando como resultado una banda sonora más que correcta.


    Una producción española diferente, una apuesta interesante por la ciencia-ficción como no se había nadie arriesgado a hacerlo en nuestro país. Una película con interés visual, con intérpretes verosímiles y con una reflexión que quizás no esté en un futuro tan lejano como podríamos pensar...

viernes, 1 de agosto de 2014

Transcendence


"Transcendence": más allá de la consciencia.


   La ciencia y tecnología están presentes actualmente en todos los ámbitos de nuestra vida: en el ocio, en el trabajo... ¡hasta en la salud! Pero aún no han conseguido vencer el único obstáculo insalvable del ser humano: la muerte. O quizás sí puedan hacerlo...

   Sinopsis: Un científico ha conseguido grandes avances en el desarrollo de la denominada Inteligencia Artificial, hasta el punto de simular lo que parece ser una especie de "consciencia" similar a la del ser humano. Pero al acercarse su inminente muerte decide ir más allá, y "permanecer" en el mundo de los vivos transfiriendo la suya propia a la máquina.

    La base de este film es el primer guión original escrito por Jack Plagen, para ser dirigido por Wally Pfister, siendo también para éste su primer trabajo como realizador (si bien es conocido por ser un gran director de fotografía, con títulos a sus espaldas como Origen, la nueva trilogía sobre Batman (Batman begins, El Caballero oscuro, El caballero oscuro: la leyenda renace) o Memento entre otras).
    Así pues, nos encontramos con una historia mezcla de ciencia ficción y suspense que, sinceramente, no creo apta inteligiblemente para todos los espectadores; llegando en su conjunto a recordar a la idea subyacente del guión de Matrix.


    El elenco elegido para la ocasión, si bien no es posiblemente el que mejor pudiera reflejar una historia como ésta, cumple bastante bien con su misión. Primeramente cabría hablar de un Johnny Depp (Eduardo Manostijeras, La novena puerta, La ventana secreta...) que se sale de su registro "burtoniano" para interpretar no sólo a un hombre, sino a su consciencia, a lo etéreo de su cerebro, y haciéndolo óptimamente. Junto a él Rebecca Hall (El retrato de Dorian Gray, Vicky Cristina Barcelona), a la altura del experimentado Depp y muy convincente en su interpretación.
Pero no podemos tener la misma consideración con las interpretaciones de Paul Bettany (El Código Da Vinci, Margin Call, La duda de Darwin...), la cual resulta (a mi humilde parecer) un paso atrás en su creciente madurez interpretativa, o de Cillian Murphy (Batman begins, Luces rojas) quien pareciera haberse encasillado en este tipo de personajes.

    En la dirección de fotografía encontramos a Jess Hall (La duda de Darwin, Regreso a Brideshead), con un resultado un tanto peculiar fruto de la elección por parte de Pfister de la película fotográfica para cine (de 35mm) en lugar de la cinematografía digital imperante (lo cual tuvo que dificultar la tarea a Hall, puesto que la iluminación no permitiría retoque tan fácilmente).

    De la cuestión musical se encargaría Mychael Danna (La vida de Pi, La verdad oculta...), creando para la ocasión una banda sonora que encaja perfectamente con el ritmo y tono general del film, entre el suspense y la ambientación de lo que trascendiende lo meramente físico. Un trabajo encomiable.

    Una película para ver con la mente abierta, dispuesta a aceptar que podría ser perfectamente factible en un tiempo más que cercano. No apta para quien sólo guste de historias reales "masticadas".