miércoles, 2 de septiembre de 2015

Nightcrawler


"Nightcrawler": si se vende es porque es comprado.

    Aunque muchos medios o incluso países a través de sus legislaciones, intenten reducir la morbosidad de ciertas imágenes de impacto en televisión, las siguen comprando a aquéllos que las filman, buscando enganchar a los espectadores de las noticias con ellas bajo la "simulada" advertencia de que "pueden herir su sensibilidad". Pero si ellos las venden es porque el espectador las "compra"...

   Sinopsis: Louis Bloom ha encontrado una nueva profesión, "cazaimágenes". Así, poco a poco, lo que comenzó siendo un filón con el que obtener dinero y salir adelante, se convertirá en algo más que llegar el primero al lugar del suceso: llegar antes...

    Escrita y dirigida por Dan Gilroy (Apostando al límite, El legado de Bourne), en su primera incursión como director, llega esta inquietante producción en la que saca a relucir algunos de los peores aspectos del hombre: la ambición, el desprecio por sus semejantes, el morbo que mueve sus intereses... Toda una reflexión para ciertos profesionales del mundo del periodismo y para los espectadores que "disfrutan" del espectáculo.

    Un guión que evoluciona discretamente a base de un esquema que se repite con cierto incremento de la intensidad de los sucesos y emociones de sus protagonistas que evita que caiga en la monotonía.

    Contribuye en gran medida al logro de cierta implicación del espectador en la trama su fotografía, obra de Robert Elswit (Pozos de ambición, Syriana, Buenas noches y buena suerte...), todo un maestro del trabajo de la luz, las sombras y la oscuridad en general, consiguiendo un escenario estático que a la vez pareciera estar anclado y acompañar a los movimientos de los personajes.

    El reparto está encabezado por Jake Gyllenhaal (Zodiac, Enemy, etc.), actor que pareciera haberse centrado, con bastante acierto, en la interpretación de papeles de cierta oscuridad psicológica, interpretando a personajes de los que realmente cuesta forjarse una opinión totalmente negativa, puesto que es capaz de darles cierto punto de "amabilidad" que te hacen simpatizar con tales sujetos.
    Junto a él, Rene Russo (El secreto de Thomas Crown, Apostando al límite...), desenvolviéndose óptimamente en su papel, si bien no difiere demasiado de su línea general interpretativa, por lo que no se aprecian elementos nuevos destacables de la misma; y por otro lado encontramos a Riz Ahmed (Oro negro, Centurión), quien sí destaca por sus cambios expresivos, aún estando en segundo plano.

   Musicalmente la batuta la lleva James Newton Howard (Salt, Collateral, Los juegos del hambre, etc.), que para esta ocasión ha creado una banda sonora en la que destacan sonidos sintéticos como elemento central, y con un ritmo general que acompaña al personaje en su evolución personal y profesional, incrementando la intensidad de la escena o sencillamente acompañándola inquietantemente cuando así lo requiere. Extraña para quienes no estamos acostumbrados a escucharle este tipo de creaciones, pero buen resultado como elemento intrínseco del film.

   Una película que posiblemente no agrade a quienes gusten del Gyllenhaal romántico, pero sí a aquéllos que busquen algo diferente a lo que últimamente parece que nos quieren vender.

lunes, 24 de agosto de 2015

Her


"Her": cuando y donde menos la esperas.


 

    Por allá por la década de los noventa, con Internet formando ya parte común de nuestras vidas, vimos como las relaciones a distancia se hacían más llevaderas e incluso, cómo surgían las nuevas "ciber-relaciones". Hoy en día, cada vez más, somos nosotros los que formamos parte de las telecomunicaciones y sus tecnologías, determinando la manera en que nos relacionamos con los demás. Y seguro que alguna vez se ha preguntado: "¿Hasta dónde vamos a llegar?"...

    Sinopsis: Theodore tiene un bonito trabajo, escribir cartas de amor para personas a las que ni siquiera conoce; pero él no tiene a quién escribirlas. Su vida cambia cuando entra en ella Samantha, una inteligencia artificial con quien entablará una relación que trascenderá los límites de la tecnología.

    Escrita y dirigida por Spike Jonze (Donde viven los monstruos, Cómo ser John Malkovich) pasó casi sin pena ni gloria por nuestros cines esta historia que, si bien a priori podría parecer tediosa y "demasiado extraña", sorprende gratamente al espectador que guste de guiones originales y que aprecie los pequeños detalles de la historia y visuales.

    Y precisamente en el apartado visual es donde reside buena parte del mérito de esta película, con una infografía bastante convincente (visto como hemos llegado al siglo XXI, sin trajes plateados ni coches voladores), donde el eje central es la comunicación vía internet y nuestra relación con los aparatos que hacen uso de ella (ordenadores, teléfonos, consolas...).
    Su director de fotografía, Hoyte van Hoytema (El topo, Interstellar) no defrauda en los planos elegidos, contribuyendo a la expresión de las distintas emociones que se intentan mostrar a través de tan extrañas situaciones y protagonistas, cuidando especialmente la iluminación y los colores que acompañan en cada momento.

    Su elenco es relativamente corto, centrado en torno al personaje de Joaquin Phoenix (En la cuerda floja, I'm still here, Puro vicio...), quien parece haberle cogido el gustillo a los papeles ligeramente excéntricos, hombres que no son como el resto, sino que viven al margen del resto de la sociedad más convencional.
    Junto a él (y sólo apreciable en la versión original), Scarlett Johansson (Lost in translation, Lucy, etc.) quien pone voz a Samantha, haciendo uso de sus dotes interpretativas más puras, ya que nunca la veremos. No obstante, su dobladora española hace un buen trabajo al respecto.
    Además encontramos otros nombres conocidos como los de Rooney Mara (Efectos secundarios), Chris Pratt (Guardianes de la Galaxia) o Amy Adams (La gran estafa americana) entre otros, todos ellos personajes secundarios que desempeñan a la perfección su misión.

    El aspecto musical corre a cargo de Arcade Fire, grupo canadiense de indie rock que crea para la ocasión una banda sonora de tintes ambientales realizada en base electrónica, enfatizando el aspecto tecnológico que rodea al film.

    Una película de las que yo denomino "magnética", porque uno comienza a verla por simple curiosidad y se queda clavado en el asiento enganchado por un extraño hipnotismo que hará que su cerebro quiera avanzar más en la historia. Si es usted un espectador de los que prefiere todo masticado y la comedia americana, esta película no es para usted. Si por el contrario es usted un "curioso", le hipnotizará.

jueves, 30 de julio de 2015

El Juez


"El Juez": reconectando.

 

    En ocasiones las vicisitudes de la vida nos llevan por derroteros a los que no esperábamos llegar o regresar, planteándonos "dudas razonables" y conflictos personales que hemos de dirimir a través de una profunda autorreflexión.


    Sinopsis: Un renombrado abogado vuelve a su ciudad natal para defender a un sospechoso de homicidio con el que nunca ha mantenido precisamente una buena relación: su padre. Ello le llevará no sólo a reconectar con su familia y sus orígenes, sino consigo mismo.




    Dirigida por David Dobkin (De boda en boda, Los rebeldes de Shangai...), llega esta interesante historia de conflicto familiar y misterio, saliéndose (muy positivamente) de su línea cómica. Cierto es que como guionista y director humorístico no lo ha hecho nada mal, creando comedias quasi absurdas pero con una base detrás; y es precisamente esa base la que da pie al desarrollo de un film magnético como lo es esta película.

    En el aspecto visual debemos mencionar el nombre de Janusz Kaminski (Salvar al soldado Ryan, Munich... y un larguísimo etcétera), director de fotografía habitual de Steven Spielberg, no decepciona, creando una atmósfera única para las situaciones y emociones que se despliegan y, especialmente, envolvente, contribuyendo de sobremanera a ese halo de misterio-intriga en el que se basa el film.

    Respecto al elenco que la protagoniza, por supuesto, destacar al grandísimo Robert Duvall (Phenomenon, Un día de furia, El Padrino...), con un personaje al confiere verosimilitud, credibilidad, y una profundidad que difícilmente otro actor pudiera haber conseguido. Junto a él, un Robert Downey Jr. (El solista, Sherlock Holmes, Chaplin...) al que parece que de vez en cuando le gusta "aparcar" los papeles más comerciales para dar luz a interpretaciones como las referenciadas y ésta misma, donde deja asomar su profundidad interpretativa y su capacidad expresiva.
    Pero encontramos también nombres como los de Vincent D'Onofrio (La chaqueta metálica), Billy Bob Thornton (El hombre que nunca estuvo allí, etc.) o Balthazar Getty (El señor de las moscas), todos ellos en papeles secundarios a los que confieren un nivel superior que se manifiesta en el desprecio, asco, pena o rabia que pueden llegar a hacer sentir en el espectador.

    En el apartado musical tampoco yerra la elección de Thomas Newman (Camino a la perdición, ¿Conoces a Joe Black?, etc, etc...) como buen maestro de creador de atmósferas y ambientación, reforzando el trabajo visual de Kaminski contribuyendo de sobremanera a lograr el resultado necesario en la película para que el espectador se mantenga a la expectativa de los acontecimientos.

    Una película para ver sin prisas, relajado; para dejarse envolver por su atmósfera y "entrometerse" en la historia; para participar de la investigación y elucubrar posibles hipótesis sobre los hechos que se discuten. No espere un "peliculón" (que bien podría serlo, dependiendo de con qué se le compare), pero tampoco le decepcionará.

jueves, 16 de julio de 2015

Mad Max: Fury Road


 

"Mad Max: Furia en la carretera" (Fury Road)": fuego y circo.

    Hace ya bastante tiempo que buena parte de los espectadores nos hemos dado cuenta de que Hollywood se ha quedado sin ideas y que necesitan vender lo que sea, al precio que sea, y a quien sea.

    Sinopsis: Tras elegir sobrevivir en solitario en el duro desierto, Mad Max se encuentra con la atrevida Furia, quien intenta salvar la salud de la raza humana liberando a las esclavas del Señor de la Guerra y desatando una feroz persecución bélica en la carretera.

    Escrita y dirigida por George Miller (creador y realizador de las entregas anteriores de Mad Max, entre otras películas) llegaba hace poco a nuestras pantallas esta nueva aventura del homónimo "héroe" post-apocalíptico, de buena base de guión pero no óptimo resultado. Si bien la idea original resulta interesante, teniendo en cuenta las entregas anteriores, se pierde en la reiteración de situaciones, excesivas coreografías circenses y pobreza de personajes e interpretativa.

   Se aprecia una buena fotografía, como suele ser habitual en John Seale (Gorilas en la niebla, El paciente inglés...),
con puntos de vista de cámara únicos y adecuados a cada escena,
que es complementada en postproducción con un notable trabajo de efectos especiales y montaje, contribuyendo ambos aspectos al dinamismo de la imagen y la historia.

    En el apartado musical encontramos a Junkie XL o Tom Holkenborg (300: El origen de un imperio, Divergente), que en esta ocasión ha creado una banda sonora tan reiterativa como el guión, pobre en lo que a recursos estilísticos se refiere, y excesivamente "dura" en su sonido, llegando a resultar en algunos momentos incluso irritante.

    El reparto tampoco es que ayude demasiado a la obtención de una nota mejor a la película. A la cabeza encontramos a Tom Hardy (Black Hawk Down, Inception, El caballero oscuro...), con una interpretación un tanto alejada de la magnífica evolución cualitativa en la que se había encaminado; acompañado por Charlize Theron (Aeonflux, Monster, etc.) en un nuevo intento fallido por quitarse el cartel de "cara bonita" para ser mujer de acción.
    De tener que destacar algún intérprete podríamos considerar a Nicholas Hoult (Un hombre soltero, Memorias de un zombie adolescente), cuyo personaje le da juego para lucir y hacer crecer su aún breve registro interpretativo; y a Hugh Keays-Byrne (Mad Max - Salvajes de autopista), a pesar de las limitaciones de su personaje para hacer valer su calidad interpretativa.

    Así pues, nos encontramos ante una producción promocionada fielmente como lo que es: muchos efectos especiales y explosiones, y poco argumento y guión.
    Si gusta de este tipo de acción y no espera mucho más de la película, puede que hasta la disfrute.

jueves, 9 de julio de 2015

Minions



"Los Minions": para TODOS los públicos.


    Desafortunadamente la oferta cinematográfica está en un momento pobre, triste y tedioso, salvo para aquellos que gusten del terror, remakes ("rehechuras" de películas realizadas años atrás) o comedias del absurdo (ya sean americanas o españolas). Pero comenzando la época estival siempre aparece algún estreno para niños que, en muchas ocasiones, incluso disfrutamos aún más los adultos...

    Sinopsis: Toda la historia de su existencia los Minions han buscado y tenido un líder, generalmente de carácter no demasiado benevolente; y cuando no lo tienen hay que encontrar uno nuevo. Éste será el objetivo de Kevin, Stuart y Bob, pero no será tan fácil...

    Dirigida por Kyle Balda y Pierre Coffin (Gru. Mi villano favorito -1 y 2-) llega esta simpática comedia animada enriquecida con guiños de guión a otros films y culturas, y de valores sobre los que reflexionar para toda la familia (compañerismo, amistad, liderazgo, sinceridad, generosidad...).

    El guión, escrito por Brian Ly nch (El gato con botas), es un canto a la valoración y respeto de la idiosincracia de cada uno dentro de la colectividad; donde cada uno es como es, y por eso funciona. A ello añadir la "construcción" de un idioma único que engloba elementos lingüísticos de medio mundo (inglés, español, alemán, italiano, coreano, chino...)., y que contagian la inocencia de estos seres e invita a incorporarla a la vida de cada uno. ¿A quién no se le escapa un "Para tú" o un "Banaaanaaa"?

    La música juega además un papel bastante destacable como refuerzo al guión y a los diversos gags que lo conforman, trabajo de Heitor Pereira (Los pitufos, Gru 2. Mi villano favorito...), aportando una banda sonora que ambienta a la par que ilustra intenciones, pensamientos, situaciones y ubicaciones.

    Si bien en España no solemos dar tanta importancia al elenco de dobladores que suelen conformar las películas de animación, cabe al menos mencionarlos junto a sus homónimos estadounidenses, donde el público sí que está acostumbrado a oír sus voces e identificarlas en los films; y donde incluso muchas veces los personajes son modelados o moldeados en base a quién será su alter ego sonoro.
    Así, cabe mencionar a uno de los directores, Pierre Coffin como doblador de los Minions (y que no es doblado a ningún idioma). Y junto a él nombres tan conocidos como el de Sandra Bullock y Jon Hamm (Alejandra Jiménez y Quim Gutiérrez en España), Michael Keaton, Allison Janney, Steve Coogan o Steve Carell entre otros.

    Una película para disfrutar tenga la edad que tenga, para no perder detalle y que no se le escape ciertos guiños o, simplemente, para disfrutar del aire acondicionado del cine pasando un rato agradable y saliendo con una entrañable sonrisa.

martes, 30 de junio de 2015

Con la magia en los zapatos


 

 
"Con la magia en los zapatos" ("The Cobbler"):
 en los zapatos del otro...

    Dicen que para saber qué siente una persona hay que "ponerse en sus zapatos", pero la misma premisa se podría aplicar para conocer qué sienten lo que están a su alrededor. Todos podemos elegir quiénes somos... y cómo son los demás...

    Sinopsis: Max Simkin procede de una larga estirpe de zapateros y, aunque los tiempos y la tecnología ha cambiado, las personas no lo han hecho tanto. Pero el trabajo de los Simkin ha sido más importante a lo largo de sus generaciones de lo que cabría pensar...

    Escrita y dirigida por Thomas McCarthy (Win win (Ganamos todos)...) llegaba esta entrañable historia acerca de la autobúsqueda a través de la empatía, de la observación y puesta en el lugar del otro, que si bien no resulta especialmente interesante, sí que es una manera distinta y original de mostrarlo. No obstante, el guión presenta cierta superficialidad y parece que no quisiera terminar de penetrar ni en el tema ni en los personajes.

    Curiosamente presenta un elenco atractivo, pero que en general brilla más bien poco. El protagonista principal de la historia es interpretado por Adam Sandler (Spanglish, Ejecutivo agresivo...), quien en producciones como ésta pareciera querer romper con el encasillamiento de "payaso" en el que ha caído y que, aunque no lo hace mal, tampoco lo hace exitosamente, ya que le falta profundidad y madurez interpretativa.
    Junto a él, nombres como Steve Buscemi (Fargo, Reservoir Dogs, etc.) o Dustin Hoffman (Rain man, Tootsie...), cuyas apariciones son, tristemente, casi tan breves como la escritura de sus nombres en los créditos; y es que los instantes en que están presentes son de lo mejor del film.

    A nivel de fotografía y musical poco hay que destacar, por lo que prefiero hacer mención al montaje del metraje, en el que se pueden encontrar detalles visuales, bastante bien justificados (teniendo en cuenta el guión), como las elipsis visuales de los momentos de transición de "personas" por parte del personaje de Sandler.

    Si bien no es un gran film, podría ser una buena opción para esos momentos en que no apetece ver algo demasiado denso (intelectualmente hablando) o con acción. Una película agradable para pasar el rato y, por qué no, aprovechar para hacer un ejercicio de reflexión acerca de la propia identidad y la vida que elegimos vivir.

jueves, 21 de mayo de 2015

Birdman


"Birdman (o la inesperada virtud de la ignorancia)": los cambios nunca son fáciles...

    ¿Recuerda aquéllos dibujos animados en los que al enfrentarse los personajes a una duda le aparecían un angelito y un demonio en cada hombro? Seguramente a estas alturas de la vida ya se habrá dado cuenta de que, en esas situaciones, en el hombro no hay nadie. Pero ellos sí que están: en su cabeza...

    Sinopsis: Un decadente actor que se hizo famoso por interpretar a un superhéroe decide dar un giro a su vida e intentar ganarse el reconocimiento de "actor" con una comprometida adaptación teatral de un cuento de Raymond Carver. Pero no sólo su carrera necesita ese giro.

    Con guión original del mismo director (y otros) de esta película, llega esta historia que, si bien pudiera resultar un poco surrealista, no lo es tanto como sí la plasmación cinematográfica que se intenta hacer de ella, pecando quizás de excesiva teatralidad y dramatismo, que tornan lo que podría haber sido un excepcional trabajo en algo reiterativo, aburrido y hasta agotador.

    El responsable de ello es Alejandro González Iñárritu (21 gramos, Biutiful, Babel), quien si bien hasta ahora nos sorprendía gratamente con historias que trascendían la mera apariencia reflejadas con un realismo naturalista, en esta ocasión cae en el exceso y sobrepasa los límites de la realidad, en aras de representar la atormentada mente de su protagonista. Sin duda, no debe haber sido un trabajo fácil, pero se pierde en él...

    Uno de los aspectos a destacar en el film es su fotografía, obra de Emmanuel Lubezki (Quemar después de leer, Hijos de los hombres...), quien realiza un gran trabajo con las sombras (y las pocas luces), que contribuyen a crear esa atmósfera oscura que rodea al "alma" del protagonista.
  
    Respecto al elenco, sorprende en algunos casos por sacar registros de algunos de sus actores que hasta ahora no habíamos visto. Es el caso, por ejemplo, de Emma Stone (Criadas y señoras; Crazy, Stupid, Love), quien se sale de esa imagen de chica bien educada para ser una adolescente crecida sin interés alguno por la vida; o Zach Galifianakis (Resacón en Las Vegas, Salidos de cuentas), que sale del registro cómico-absurdo que hasta ahora le ha dado un nombre.
    Pero el peso del film lo lleva Michael Keaton (Batman; Mis dobles, mi mujer y yo...), a quien el papel le va bien teniendo en cuenta su carrera (quasi podría decirse que lo eligieran por poder considerarse que fuera un film autobiográfico), pero que no le saca al personaje el jugo expresivo que debería en buena parte de sus situaciones.
    Junto a ellos, otros nombres como los de Naomi Watts (Mulholland Dr., Promesas del este), en su línea insulsa habitual, o Edward Norton (El club de la lucha, Moonrise Kingdom), en un papel que ya ha quedado claro en varias ocasiones que interpreta muy bien, pero que no es por lo que cabría destacarle.

    La banda sonora es, a mi parecer, quizás lo más desafortunado del film. Agobiante, reiterativa, y en ocasiones hasta molesta, es la "partitura" que el percusionista Antonio Sánchez desempeña por encargo de González Iñárritu, en aras de reflejar ese tormento mental del protagonista del film.

    Una película que hay que ver para poder criticar, pero a la que (sinceramente) se le ha dado una excesiva publicidad, "bombo y platillo" para lo que resulta posteriormente ser. En la humilde opinión de una servidora, haciendo un gran esfuerzo para desentrañar su esencia, bastante aceptable; en conjunto, una decepción.

viernes, 17 de abril de 2015

La teoría del todo





"La teoría del todo": cada uno escribe su historia.

    
    Todo tiene una fecha de nacimiento y otra de caducidad, y se podría afirmar que ninguna de las dos puede ser preestablecida; pero sí que podemos influir en ellas y en cómo ha de ser el período temporal que transcurre entre ambas.

    Sinopsis: Stephen es un joven y prometedor estudiante de doctorado de Física que un buen día conoce a la persona gracias a la cual algún día llegará a ser un científico de referencia mundial. Pero en medio del camino de la vida de ambos surge un inesperado "contratiempo": a Stephen le es diagnosticada una extraña enfermedad degenerativa."


    Basada en el libro escrito por la mismísima Jane Hawking ("Travelling to Infinity: My life with Stephen"), y convertido en guión por Anthony McCarten (Death of a Superhero), se estrenaba hace bien poco esta sobrecogedora historia de amor de intensos tintes biográficos (y autobiográficos, por parte de la ex-señora Hawking), que incorpora también interesantes debates éticos, religiosos y morales o, dicho de otro modo, "discusiones" de la vida.
    Pero ello no habría tenido tan espectacular resultado de no haber sido por su protagonista, Eddie Redmayne, y su director, James Marsh (The king, Agente doble), quien saca de sus actores interpretaciones profundas y convincentes y un montaje dinámico que hace que la, en principio, extensa duración del film no resulte así.
   A ello contribuye el contar con una fotografía única, no sólo por el excelente trabajo que realiza con la luz (que otorga a las escenas gran naturalidad), sino por el trabajo de encuadres, puntos de vista y enfoques que elige para reflejar la aparición y desarrollo de la enfermedad del protagonista. El encargado de tal loable trabajo: Benoît Delhomme (El niño con el pijama a rayas, Shangai, One day (Siempre el mismo día)...).

   Como adelantábamos hace unos instantes, gran mérito del resultado de este film se debe, sin duda alguna, a la brillante y excepcional interpretación de su protagonista, Eddie Redmayne (Los miserables, Mi semana con Marilyn...), quien realiza un encomiable trabajo de preparación física, psicológica y emocional para asimilar al personaje de Hawking y su difícil degeneración física, sumado a su "cinismo-humorístico" que caracteriza su carácter. Una joven promesa que estamos seguros que, viendo su enorme maduración interpretativa en tan poco tiempo, nos depara a un futuro "grande" de la interpretación masculina.
   Junto a él, no podemos obviar la interpretación de su compañera, Felicity Jones( Cruce de destinos, Hysteria) quien, si bien defiende perfectamente su papel y hasta lo hace brillar en algunos momentos, no llega a la altura de la interpretación de su compañero.
Por supuesto, el elenco es bastante más numeroso (y también desempeñan óptimamente sus funciones) pero, seamos realista, la película es ellos dos.

   A la cabeza del departamento musical encontramos a Jóhann Jóhannsson (Prisoners, I am here), quien se está caracterizando por ser un gran creador de atmósferas e intensificador de emociones, y del que podríamos considerar escuchando la banda sonora que ha creado para este film, un "seguidor" de Michael Nyman (El piano) o Alexandre Desplat (El discurso del rey, El árbol de la vida), musicalmente hablando.

   Una hermosa historia, reflejada con gran belleza, rociada con tintes de reflexión y sustentada sobre una gran interpretación, que no debería dejar de ver. Le enganchará, envolverá y dejará "suspendido" en la infinitud del espacio y el tiempo.