“Llévame a la
Luna” (Un plan parfait):
¿alguien entiende al amor?
“La
media naranja”, un extraño concepto que nos hace pensar que el
compañero o compañera ideal debe ser igual a uno, alguien que
comparte nuestros mismos intereses. Pero muchas veces está,
precisamente, en ser todo lo contrario, nuestro antagonista, el polo
opuesto que hace que la energía fluya y la máquina funcione...
Sinopsis:
Una
extraña “maldición” familiar hace que el primer matrimonio de
cada una de sus mujeres no funcione, siendo el segundo marido aquél
con el que compartirán el resto de sus vidas.
Isabelle
(Diane
Kruger)
está deseando dar el siguiente paso en su relación con el que
parece ser el hombre de su vida (matrimonio, hijos...) y hará lo que
sea necesario para que él no sea el primer marido...
Pascual
Chaumeil
(Los seductores) es
el encargado de llevar a buen término esta alocada historia, en la
que destaca un montaje dinámico que evitará cualquier tipo de
monotonía o aburrimiento.
Diane
Kruger
(Malditos bastardos, Troya, Copyng Beethoven)
encabeza el reparto de esta producción francesa , encarnando a una
mujer cuyos intereses cambian al descubrir que hay algo más allá de
lo confortablemente conocido. Buena interpretación, creíble y
convincente.
Junto
a ella, el actor cómico Dany
Boon
(Bienvenidos al norte, Cena de amigos, Micmacs),
sobresaliente, sencillamente. Su personaje, extrovertido, con un
sentido del humor tan contagioso como extraño, resulta de lo más
verosímil en la piel de este actor francés.
Y
con ellos una serie de personajes secundarios que contribuyen
enormemente al dinamismo de la película con la inserción de unos
momentos, tan interesantes e integrados en la historia principal,
como extraños y desconcertantes (ojo a los comentarios entre el
suegro y el yerno a la mesa).
La
trama recorrerá varios lugares y paisajes, extremos y hermosos, que
en alguna ocasión se unirán a la tecnología informática a favor
del desarrollo de la trama.
La
tarea musical corre en esta ocasión a cargo de Klaus
Badelt
(Piratas del Caribe, 16 Calles, Los seductores),
con una partitura que abarca tanto temas originales como versiones de
temas tan conocidos como “Love is in the air”; creando una
atmósfera romántica, a la par que étnica y divertida.
Una
historia que, si bien a primera vista podría no serle familiar,
engloba sentimientos, pensamientos y situaciones que seguramente,
según pasen las horas o los días, le será inevitable reflexionar
hasta recordarle a alguien cercano. Quizás incluso a usted mismo...

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