“V de
Vendetta”: el despertar de la conciencia
“Todo es empezar”, y luego “el movimiento se demuestra
andando”. ¿Cree que está solo en su pensamiento? ¿Que es el
único que desea despertar y hacer una revolución? Seguramente no
sea así y hayan más “locos” como usted. Si tiene miedo, no
olvide que “la unión hace la fuerza”.
Sinopsis: Gran
Bretaña vive sumida en el totalitarismo de “El Líder” (John
Hurt); pero un
enmascarado, una consciencia aparentemente durmiente que se hace
llamar “V”(Hugo
Weaving), tiene otros
planes: devolver al pueblo la libertad y la soberanía; pero no de
cualquier manera...
Con guión de los hermanos Andy
y Lana Wachowski (la
trilogía de Matrix, El
atlas de las nubes...)
y con el apoyo del ilustrador de esta novela gráfica
(David Lloyd) de Alan
Moore, nos encontramos una historia fascinante, ambientada en un
futuro “realista” y no muy lejano, que bien podría haberse
cumplido ayer mismo (de hecho, la liberación tiene lugar el cinco de
Noviembre).
En la dirección, James
McTeigue (El enigma
del cuervo), quien se
estrenó como realizador con esta producción; si bien ya había
trabajado antes como primer y segundo asistente de dirección en
filmes como la
trilogía de Matrix,
Star Wars: Episodio II
o Speed
Racer. Buen trabajo el
realizado en este film, con una excelente unión de imagen y música,
pero destacando una puesta en escena y montaje aparentemente
modestos, pero inolvidables.
A la cabeza del elenco, un
hipnótico Hugo
Weaving (con
las trilogías de Matrix
y El Señor de los
anillos a su espalda,
o El atlas de las
nubes, entre otros
tantos proyectos) del que nunca veremos su rostro, pero que con su
voz tras la máscara conseguirá que nos unamos a su causa (si bien
el trabajo del doblaje al español es genial, no alcanza la
perfección interpretativa que Weaving da al personaje en su versión
original).
Junto a él como compañera de
ideales, una sufridora
Natalie Portman
(Cisne Negro, la
segunda trilogía de Star
Wars...),
de la que podríamos
destacar la intensidad dramática, el sufrimiento vivido contenido y
mezclado con sus sentimientos, pero sin dejar de perder su dulzura
característica. Y junto a ella, un espléndido Stephen
Fry (Sherlock Holmes,
Gosford Park, Wilde...),
en su línea de sarcástico y elegante humor británico.
En el departamento musical
encontramos a Dario
Marianelli (Orgullo y
prejuicio, La pesca del salmón de Yemen, El cuarteto),
quien demuestra, además de su capacidad para ambientar correctamente
la escena, sus conocimientos y gusto por la música clásica. A
destacar: la escena final, el espectáculo de “V”, en
sincronización visual quasi
perfecta con la Obertura
1812 de Tchaikovsky.
“V”será un personaje al que
le costará olvidar. Hombre de principios, amante de las artes
(escénicas, plásticas y culinarias), intelectual puro. El héroe
que muy probablemente nos gustaría ver en la situación actual. El
hombre al que nos gustaría ver en los medios hablando y conocer...

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